En
las primeras décadas del siglo pasado, Mollendo era uno de los puertos más
importantes de Sudamérica, he aquí la razón de las migraciones extranjeras.
Miguel Forga Barnack, un español que residía en Arequipa, empezó a comprar y
exportar la lana de alpaca abriendo un poderoso emporio en Europa.
A la
muerte de Forga, su hijo José Miguel, hereda su gran imperio; y luego de un largo
viaje por Europa e impresionado por la belleza de la variedad arquitectónica,
vuelve con la idea de construir una casona con características de distintos
estilos fusionados, que fue ejecutada por el arquitecto Gerardo Alberto Cornejo
Iriarte. Naciendo así “El Castillo Forga”.
Vivió
las mejores épocas de Mollendo, acogiendo a grandes magnates, ministros,
embajadores y personas importantes; sin embargo, por una u otras razones, Forga
quedó endeudado y sin dinero y el gobierno embargó y remató el castillo en
1950, siendo adquirido por Monseñor Leonardo Rodríguez Ballón, arzobispo de
Arequipa, rebautizándolo como Castillo de Monserrat. A la muerte de Rodríguez
Ballón, es César Ballón Landa, su sobrino, quien hereda la propiedad, la cual
deja de legado a sus hijos.
Hoy
en día, el Castillo se encuentra en total desidia, la cultura es lo que queda
cuando te has olvidado de todo. ¿Dónde está nuestra cultura? ¿Dónde quedó
nuestra identidad? ¿Dónde está la gran imagen que le damos a este emblema de
Mollendo en carteles y folletos? ¡ES HORA DE ACTUAR! De dejar de pensar que
alguien más lo hará. Es el deber de cada mollendino pronunciar, como nuestro himno expresa, la
valentía y la lealtad de nuestro pueblo. Poniendo un granito de arena, sólo
eso, ya ayudamos con mucho. Es necesario.
"Todo hombre es como un hueso, siempre ligado a otro. Juntos, los miembros forman un solo cuerpo y tienen un mismo origen. Si la vida causa dolor a un miembro, ninguno de los otros permanecerá indiferente. Si a ti no te provoca nada el dolor de los demás, no podremos llamarte ser humano". Del autor SADI(1)
Es importante ahora,
renovar nuestra identidad, especialmente en estas épocas difíciles donde el
modo correcto de vida y los valores están trastornados. Retornemos “eso” que hacía
especial a Mollendo, reencontrar esos sentimientos que nos hacen verdaderos
seres humanos. Por eso, es fundamental expropiar el Castillo Forga porque es
parte de nuestra historia. Y aunque el proyecto de ley se está encaminando,
nuestra ciudad no cuenta con los recursos suficientes para expropiarlo aún.
Depende mucho de nosotros mollendinos, contribuir con ideas para reunir lo que
necesitamos.
Entonces ésa es
la respuesta: NOSOTROS SÍ PODEMOS; con
esfuerzo y perseverancia, el pueblo mollendino recuperará la belleza de su
signo. Buscando la manera, luchando por un mismo propósito, la unión hace la
fuerza.
Así tendremos en
la conciencia que sí, nuestro colegio, el municipio y todo ciudadano que formó
parte de este trabajo, debe sentirse satisfecho porque lo hicimos, peleamos por
nuestra identidad.
(1) SADI (1213, Shiraz- 9 de diciembre de 1291, Shiraz)
poeta persa del siglo XII reconocido no sólo por la calidad de su escritura,
sino por la profundidad de su sensibilidad social